la creación
Con el firme propósito de crear no solo un Tequila de excepción, sino una pieza que emane carácter y autenticidad en cada detalle, el Maestro Pedro Friedeberg aportó su genio creativo en el diseño integral de la botella, su corcho y su tapón. Inspirada en la mitología mexicana, esta obra de arte culmina su distinción con la inclusión de plata en el Tequila Blanco y láminas de oro de 24 quilates totalmente comestibles en el Tequila Añejo.